Sí, tener conversaciones profundas en un shopping da grasa y no es seguro. Qué le vamos a hacer. Curiosamente la temática es la misma... siempre la misma. Más de una vez lo repetimos, ese lugar debería ser acordonado en honor a nuestras crisis... Lo bueno del shopping es que cuando desbordamos de emoción y elevamos la voz, nadie lo nota.
Hoy no fue la excepción. Fieles a nuestro lugar de siempre (nunca consumir nada, es la regla), comenzamos a desbordar... Tema de hoy: "TODO VUELVE" ¿Todo vuelve? Yo lo creí ciegamente durante años, ya estoy empezando a dudar... Ella sí lo cree. En ese momento, estábamos pensando en algo en particular, que podría llegar a haber sido... si hubiera. Pero si lo aplicamos a lo que nos rodea, de verdad respondé con brutal honestidad: TODO VUELVE?! Si... y no.
Vuelven los sentimientos, pero quizás no con la misma persona. Vuelven tus ganas de comer un lemon pie, pero no el lemon pie que comiste la vez anterior. Vuelven a repetirse las salidas con amigos, pero nunca va a ser una igual a la otra. Vuelve la banda que tanto te gusta a tocar a tu ciudad, pero no vuelven a tocar los mismos temas. Todo vuelve. Y no todo vuelve. Entonces qué pasa? si afirmás que todo vuelve, sos un optimista imbancable. Si no, pesimista del orto, te falta un chongo que te haga optimista.
Y llegamos al típico tópico hombres! Pero no, hoy no voy a hablar de eso... tengo mucho para contar... o reflexionar... obviamente fruto de mis charlas profundas con Lorena Anastasia.
Me gustaría que volviera... Que volviera mi vida de ciudad, de departamento, la libertad que me implicaba no tomar un colectivo de hora y media.
No me gustaría que volviera el hecho de comerme una mudanza eterna, y que volviera a tener que regalar y tirar mis pertenencias.
Indecisa y bipolar. Qué mas da.
Hablo de temas personales en una mesita de fast-food.
... y quiero que vuelva, pero, Todo Vuelve?
Dedicado a Lore, mi psicóloga, mejor amiga y compañera de aventuras.
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