Y vivieron felices por siempre...
Nadie mencionó JUNTOS.
30 de septiembre de 2012
15 de septiembre de 2012
Pedacitos I
Del amor y otros demonios
- Siempre estoy así - dijo él.
Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a preguntar:
- Y ahora?
- Ahora nada - dijo él. -Me basta con que lo sepas.-
No pudo seguir. Llorando en silencio pasó su brazo por debajo de la cabeza de ella para que le sirviera de almohada, y ella se enroscó en su costado. Permanecieron así, sin dormir, sin hablar, hasta que empezaron a cantar los gallos, y él tuvo que apurarse para llegar a tiempo a la misa de cinco. Antes que se fuera, Sierva María le regaló el precioso collar de Oddúa: dieciocho pulgadas de cuentas de nacar y coral.
El pánico había sido reemplazado por la zozobra del corazón. Delaura no tenía sosiego, hacía las cosas de cualquier modo, flotaba, hasta la hora feliz en que huía del hospital para ver a Sierva María. Llegaba jadeando a la celda ensopado por las lluvias perpetuas, y ella lo esperaba con tal ansiedad que la sola sonrisa de él le devolvía el aliento. Una noche fue ella quien tomó la iniciativa con los versos que aprendía de tanto oírlos.
- "Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por donde me has traído", recitó. Y preguntó con picardía:
- Cómo sigue?
- "Yo acabaré, que me entregué sin arte a quien sabrá perderme y acabarme", dijo él.
- Siempre estoy así - dijo él.
Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a preguntar:
- Y ahora?
- Ahora nada - dijo él. -Me basta con que lo sepas.-
No pudo seguir. Llorando en silencio pasó su brazo por debajo de la cabeza de ella para que le sirviera de almohada, y ella se enroscó en su costado. Permanecieron así, sin dormir, sin hablar, hasta que empezaron a cantar los gallos, y él tuvo que apurarse para llegar a tiempo a la misa de cinco. Antes que se fuera, Sierva María le regaló el precioso collar de Oddúa: dieciocho pulgadas de cuentas de nacar y coral.
El pánico había sido reemplazado por la zozobra del corazón. Delaura no tenía sosiego, hacía las cosas de cualquier modo, flotaba, hasta la hora feliz en que huía del hospital para ver a Sierva María. Llegaba jadeando a la celda ensopado por las lluvias perpetuas, y ella lo esperaba con tal ansiedad que la sola sonrisa de él le devolvía el aliento. Una noche fue ella quien tomó la iniciativa con los versos que aprendía de tanto oírlos.
- "Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por donde me has traído", recitó. Y preguntó con picardía:
- Cómo sigue?
- "Yo acabaré, que me entregué sin arte a quien sabrá perderme y acabarme", dijo él.
12 de agosto de 2012
?
6 de julio de 2012
te quiero !
Te quiero,
como un pez,
una vaca.
Te quiero,
hasta los campos
repletos de yuyos.
Te quiero,
como un grito silenciado,
un dolor disimulado.
Te quiero,
con tu nariz bonita,
con las pestañas oscuras.
Te quiero,
como nadie, te quiero,
como el león ruge en el viento.
Te quiero,
con furia en la sangre,
ardor en las venas.
Te quiero,
como el nido en el árbol,
como el río desbocado.
Te quiero,
mucho... te quiero.
1 de julio de 2012
Verborragia amorosa
Amor insoportable
Amor ostentoso
Amor rockero
Amor impasible
Amor imprevisto
Amor insensible
Amor pisoteado
Amor caído
Amor complicado
Amor envidioso
Amor cornudo
Amor hambriento
Amor desnudo
Amor mentiroso
Amor de escuela
Amor psicópata
Amor sin azúcar
Amor manipulador
Amor cotidiano
Amor sin amor
Amor colérico
Amor sin alegría
Amor seco
Amor sin estima
Amor pasatiempo
Amor de infancia
Amor fingido
Amor necesario
Amor telepático
Amor gran amor...
Amor ostentoso
Amor rockero
Amor impasible
Amor imprevisto
Amor insensible
Amor pisoteado
Amor caído
Amor complicado
Amor envidioso
Amor cornudo
Amor hambriento
Amor desnudo
Amor mentiroso
Amor de escuela
Amor psicópata
Amor sin azúcar
Amor manipulador
Amor cotidiano
Amor sin amor
Amor colérico
Amor sin alegría
Amor seco
Amor sin estima
Amor pasatiempo
Amor de infancia
Amor fingido
Amor necesario
Amor telepático
Amor gran amor...
18 de mayo de 2012
Habia una vez un mundo de mujeres...
Había una vez, un mundo donde las mujeres eran consideradas inferiores, por ende, eran sometidas, y hacían lo que los hombres querían... Por ende del ende, no eran libres! Y todos sabemos que la libertad de las personas, es lo que las personas quieren ser! Osea que no ser libre... y... es un toque un embole, y te caga un poco la vida, no?
Los hombres convirtieron a las mujeres en estúpidas que creyeron ser débiles y tontas, y se apoderaron de sus cuerpos y se las cojían como querían, cuando querían... Las vestían como querían! Y hasta, escuchá esto, las empezaron a abrir y le ponían cosas adentro para que tengan la forma que ellos querían, y claro, si lo único que querés es que te miren, a las mujeres les empezó a gustar y las mujeres ya se abrían solas y se metían todo solas, era un quilombo...
En paralelo, te cuento otra cosa, la Iglesia, una de las instituciones más poderosas del mundo, mató a todos sus enemigos, todos: a los gitanos, a los gays... y se quedo sin enemigos! Entonces, necesitó justificar su existencia como colonizador y máximo, máximo, MÁXIMO autor del codigo penal de nuestro queridísimo planeta. Entonces inventó un nuevo enemigo; dijo: "hay que inventar otro enemigo porque ya matamos a los anteriores!" Y a quiénes inventó? A las mujeres... Que iban a tener un pacto con Satán!, las mujeres ahora iban a estar endiabladas, sí? Entonces empezaron a quemarlas a todas, las hicieron re bosta a todas... las hicieron bosta, locas y brujas. Todas eran locas y brujas! Pero después aparecieron los Luteranos, que eran reformistas, así que se olvidaron de las mujeres y empezaron a matar luteranos... Pero esa idea de que las mujeres eramos un poco locas y brujas quedo bien calada en la mente, en la mente de alguna gente...
Por eso hoy, en el siglo XXI, para ser humorista y mujer, y... hay que hacerse un poco la malcojida, la forra y la chiva... Porque sino a la gente le agarra miedo, y dice: "éstas son todas brujas y locas, y nos van a venir a cambiar todo!" Entonces, para eso, los que todavía piensan como en la edad media, que hay un montón de hombres y mujeres que piensan: "Una se tiene que hacer la torta, la que quiso nacer varón; para dejarlos tranquilos y mientras vamos cambiando de a poquito, de a poquito, de a poquito... La Tana Ferro, conchudo, es un estereotipo.
8 de abril de 2012
Sobre el machismo
Voy a ser simple, concreta y precisa. No voy a escribir un testamento. Sólo quiero decir que el machismo me importa un pito, una chota, una poronga, una chonga, una verga, una sin hueso, un chino tuerto, un pelado con bufanda, un habano de cuero, una batata, un ganso, un canelón de carne... Que no exagere, me dijeron, que a nadie le importa una toronja, un zodape, un trozo, un termo, un maní, un ñoqui, un grisín, un fideo, una boa, una pinchila, un pitulín, un amigo, una pistola, una banana, una salchicha, un chorizo, una morcilla, un tronco, una estaca, un sable, una carne en barra, una nutria, un muñeco, una garompa, una garcha, un pingüino, una tripa, un picaporte, una cabeza de tortuga, una cachila, una mamadera de cuero, una víbora muerta, un socotroco, una corneta de jamón... y/o/u... ÉSTE CONOGOL.
Golpe bajo
De esas tardes-noches aburridas, sin chocolate y (todavía) sobria... en la que estás conectada a internet, y plop! ves que alguien te habla... alguien de nombre conocido. Ella dice:
Dadu, como estás divina? que es de tu vida? :)
Ay! Salvame! Hem, sí, te está hablando esa guacha de cuerpito envidiable, de pelo largo hasta la cintura, dorado y lacio, perfecto. De esas chicas que todo el mundo ama... y te habla... y te pregunta qué es de tu vida... Manteniendo la calma, prefiero obviar su segunda pregunta, le respondo que estoy bien! super! ando joya! (siempre respondo lo mismo), y pregunto también, que es de su maravillosa vida rubia...
Resulta ser que esta chiquita, diosa divina total, recorrió el mundo, conoció a Ricky Martin, consiguió un novio super sexi (además de fiel, educado, con plata, estudioso y demás atributos principescos), se hizo la depilación definitiva, su pelo siempre crece dorado, lacio y brillante, everybody loves her, y CONOCIÓ A RICKY MARTIN, LA PUTA MADRE!!!
Entonces fue cuando me volvió a preguntar sobre mi vida... Y pude establecer mentalmente distintos tipos de respuestas:
1) Vivo en un pueblo muerte que no pasa nada, NADA! Pero me encanta (nótese la ironía)
2) Estudio una carrera que no me gusta, pero...
3) Mi perro tenía pulgas, le pusimos la pipeta y todas las pulgas que tenía me picaron a mi.
4) 1, 2 y 3 juntas.
Ay! Salvame! Querida... realmente no te interesa saber de mi vida, creeme que no. No recorrí el mundo en dos años, ni tengo novio, mi pelo no es lindo, no me hice la definitiva, y las únicas personas que conocí fueron al conductor de un noticiero y a una actriz cordobesa de cine independiente que no juna nadie, salvo yo. Querida, no, no querés saber de mi. De verdad. Cada día estoy mas sola y cada día aparece alguien más que me odia. Tengo picaduras de pulga, me da paja depilarme (pero lo hago eh, y me duele como siempre), y empleo mi energía en hacer notar que estoy bien cuando CLARAMENTE no lo estoy... Y vos me venís a contar que estuviste en una fiesta donde estaba Ricky Martin?!, como dice la bella Mafalda:
Dadu, como estás divina? que es de tu vida? :)
Ay! Salvame! Hem, sí, te está hablando esa guacha de cuerpito envidiable, de pelo largo hasta la cintura, dorado y lacio, perfecto. De esas chicas que todo el mundo ama... y te habla... y te pregunta qué es de tu vida... Manteniendo la calma, prefiero obviar su segunda pregunta, le respondo que estoy bien! super! ando joya! (siempre respondo lo mismo), y pregunto también, que es de su maravillosa vida rubia...
Resulta ser que esta chiquita, diosa divina total, recorrió el mundo, conoció a Ricky Martin, consiguió un novio super sexi (además de fiel, educado, con plata, estudioso y demás atributos principescos), se hizo la depilación definitiva, su pelo siempre crece dorado, lacio y brillante, everybody loves her, y CONOCIÓ A RICKY MARTIN, LA PUTA MADRE!!!
Entonces fue cuando me volvió a preguntar sobre mi vida... Y pude establecer mentalmente distintos tipos de respuestas:
1) Vivo en un pueblo muerte que no pasa nada, NADA! Pero me encanta (nótese la ironía)
2) Estudio una carrera que no me gusta, pero...
3) Mi perro tenía pulgas, le pusimos la pipeta y todas las pulgas que tenía me picaron a mi.
4) 1, 2 y 3 juntas.
Ay! Salvame! Querida... realmente no te interesa saber de mi vida, creeme que no. No recorrí el mundo en dos años, ni tengo novio, mi pelo no es lindo, no me hice la definitiva, y las únicas personas que conocí fueron al conductor de un noticiero y a una actriz cordobesa de cine independiente que no juna nadie, salvo yo. Querida, no, no querés saber de mi. De verdad. Cada día estoy mas sola y cada día aparece alguien más que me odia. Tengo picaduras de pulga, me da paja depilarme (pero lo hago eh, y me duele como siempre), y empleo mi energía en hacer notar que estoy bien cuando CLARAMENTE no lo estoy... Y vos me venís a contar que estuviste en una fiesta donde estaba Ricky Martin?!, como dice la bella Mafalda:
PAREN EL MUNDO, QUE ME QUIERO BAJAR.
28 de marzo de 2012
La crisis de los primeros... fresquetes.
Bueno, señoras y señores! llegó por fin el tan ansiado otoño-invierno 2012: a guardar las ojotas, las biquinis (esas tan lindas que me hicieron un lomo de mierda), las musculosas, (algunos) vestidos, y toda ropita que te haya hecho mostrar tu, para nada envidiable, cuerpo.
Llegó la época del año en la que decís: "Bueno, me pongo las pilas, tengo casi 6 meses -3 de otoño, y 3 de invierno- para convertirme en una potra salvaje, para hacer que todos se caigan de culo cuando me ponga una biquini en diciembre". Entonces pegás una foto de una modelo en la heladera con tu cara, y te repetís: "Voy a tener este lomo, la puta madre, voy a estar re buena, todos se van a querer matar"... pero sabés que no lo vas a lograr... no negra, no lo vas a lograr...
El invierno es la época del chocolate, del alcohol para pasar los fríos, de la leche chocolatada caliente, de las masitas, de las tortas, ¿y vos pretendés sacrificarte para estar buena para el verano?, no me jodas. En una de esas, sí lo lográs, poniéndote un precinto en la boca, o agarrándote la espalda a latigazos cuando te comés una medialuna rellena con dulce de leche y azúcar impalpable arriba.
Hay algo que en mí nunca va a cambiar y es esto... no me importa no estar hecha una potra en diciembre, ni tampoco me flagelo cuando como una medialuna... pero sí me deprimo cuando veo a una hueca (siempre serán huecas) de 1.80 que se te cagan de risa en la cara diciéndote que no hacen dietas ni van al gimnasio y aún asi, AÚN ASÍ, tienen ese lomo que vos ni soñando o haciéndote todas las cirugías habidas y por haber con el cirujano de Ricardo Fort vas a poder lograr... pero a lo que voy es que el sentimiento más deprimente, es cuando llueve, o hace frío... que todos quieren chapar y yo... y bueno, a mi me dan ganas de comerme un sanguche de milanesa.
Llegó la época del año en la que decís: "Bueno, me pongo las pilas, tengo casi 6 meses -3 de otoño, y 3 de invierno- para convertirme en una potra salvaje, para hacer que todos se caigan de culo cuando me ponga una biquini en diciembre". Entonces pegás una foto de una modelo en la heladera con tu cara, y te repetís: "Voy a tener este lomo, la puta madre, voy a estar re buena, todos se van a querer matar"... pero sabés que no lo vas a lograr... no negra, no lo vas a lograr...
El invierno es la época del chocolate, del alcohol para pasar los fríos, de la leche chocolatada caliente, de las masitas, de las tortas, ¿y vos pretendés sacrificarte para estar buena para el verano?, no me jodas. En una de esas, sí lo lográs, poniéndote un precinto en la boca, o agarrándote la espalda a latigazos cuando te comés una medialuna rellena con dulce de leche y azúcar impalpable arriba.
Hay algo que en mí nunca va a cambiar y es esto... no me importa no estar hecha una potra en diciembre, ni tampoco me flagelo cuando como una medialuna... pero sí me deprimo cuando veo a una hueca (siempre serán huecas) de 1.80 que se te cagan de risa en la cara diciéndote que no hacen dietas ni van al gimnasio y aún asi, AÚN ASÍ, tienen ese lomo que vos ni soñando o haciéndote todas las cirugías habidas y por haber con el cirujano de Ricardo Fort vas a poder lograr... pero a lo que voy es que el sentimiento más deprimente, es cuando llueve, o hace frío... que todos quieren chapar y yo... y bueno, a mi me dan ganas de comerme un sanguche de milanesa.
23 de marzo de 2012
Ser mujer (parte II): De pensamientos aflorados.
- No, Elisa, no puedo… - rezongué, mirando la hoja de mi monólogo en proceso, que eran más tachones que frases.
- Primero, dales lo que quieren, lo que esperan de vos… después vacunalos a todos con lo que tengas que decirles. Disparales a sangre fría con tus palabras.
Suspiré y seguí mirando mi hoja. No se me ocurría nada. Nada inteligente. Media hora antes me había tragado un sermón del que me sentí completamente vapuleada.
Ayer un hombre me dijo que soy muy feminista, al límite de ser perversa. ¿Perdón?
Por favor, mundo cruel, servime un cóctel de morfina y vodka y dejame pasar por alto la estupidez humana.
“Dejame hacerte una extensión de la tarjeta” dice un imbécil en la publicidad de Quilmes. Qué hijo de puta! Qué hijo de puta el publicista! Y la idiota entra cautivada… no. No debería ser así. Debería responder: “No, no necesito tu inútil extensión de tu inútil tarjeta… gano lo mismo que vos.” Y ahí seguro el flaco cae de un síncope. O sufre de disfunción eréctil por el resto de su vida.
“Tengo tránsito lento”, rezonga una morocha vestida de violeta en otra publicidad. Tránsito lento… debería existir todavía la guillotina. Te queremos flaca mujer, pero si te cagás o te tirás un pedo te lapidamos. Cómo voy a estar grácil entonces tomando Activia? Por donde me sale la mierda? Se esfuma? Todo lo rosa y hermoso de la feminidad se va cuando te ponés a analizar el meollo del “Tránsito lento”.
“Felicitaciones, es un varón”, le dice el médico al padre. Felicitación de hombre a hombre. Imagen perfecta Hollywoodense. De macho a macho, con machito. Y una cargó nueve meses con un ser humano adentro tuyo, y el héroe es el médico; y el Superman del día es el hombre, que puso la semillita.
Chau universo, quiero llorar.
“Es difícil hacer humor siendo mujer”, nos dijo Elisa. Porque todos quieren escuchar lo mismo: crisis femeninas, histeriqueos, problemas con la depilación, o escuchar que se te adelantó diez días y que te chorreaste la pierna. Dije que no pensaba hablar de eso. Yo no. Tengo algo más para decir.
Y si me revelo, ¿QUÉ?. Tiemblen paredes. Si sos graciosa, divertida, algo debés tener. Debés ser lesbiana. Y si lo sos? Cruel hija de puta, renegás a la naturaleza de Dios a tener hijos. Y si no tenés hijos sos un fracaso de la naturaleza, ¿para qué existís? Terror. Terror por todas partes. Una mujer no obedece el mandato natural de quedarse calladita, decir lo que no queremos oír. Ya no me importa si me dicen que soy lesbiana, quedarme callada ya no combina conmigo.
Por favor, tenemos al mundo gritándonos desde que nacemos que tenemos que ser perfectas, deseables, impolutas, princesas sin desechos… y que Activia, Quilmes, y todo forro que se me quiera cruzar, me la fumen.
17 de febrero de 2012
Ocupación... o preocupación?
- Hola, qué tal? Vengo a inscribirme p.....
- Tomá, completá el formulario con letra clara y prolija - me contestó de mal modo la recepcionista mal cojida.
Miré a Luz con sorpresa, sabiendo que seguramente pensaba lo mismo sobre la mujer del otro lado de mostrador.
Tomé la hoja con delicadeza y su lapicera y comencé a leer:
Nombre: ... Sin problemas.
Fecha de nacimiento: escribí clara y prolijamente la fecha entera con letras.
Domicilio: Lim... Ah, no, cierto. No me acostumbro todavía... Almirante...
Ciudad: Córd... NO! Lo mismo que arriba! Sos boluda?... Unquillo
Código Postal: Cagué fuego, nunca lo supe. (Igual para qué sirve? Si nadie me va a mandar una carta...)
Ocupación: AHÁ!!! ahí está mi verdadera preocupación, o Pre-Ocupación.
Tenía ganas de preguntarle a la mal cojida qué era yo. ¿Pero qué iba a saber ella? Miré a Luz pero estaba concentrada mirando una gigantografía detrás del mostrador... o al menos eso parecía.
En una milésima de segundo entré en la etapa más crítica y común adolescente: La duda sobre la identidad. Pero lo mío iba en serio. No la pelotudez del "qué soy yo? emo? flogger? gorreada? wachiturra?" sino de la verdadera (pre)ocupación.
Estudiante? No. En teoría no lo soy. No empecé la carrera... todavía. Así que a fines prácticos no soy estudiante. Nunca lo fui, nunca estudié. Me dedicaba en el secundario a planear concienzudamente la muerte de todas mis profesoras.
Actriz? Ojalá lo fuera, pero no lo soy. Norma Aleandro es actriz. Cecilia Roth es actriz. Yo soy de los bohemios aficionados al teatro que acuden semanalmente a una clase pedorra en los que un hippie cósmico que se hace llamar actor te hace cerrar los ojos, poner música afro y te dice: "estás en una burbuja... nadie te puede dañar". Dejame de hinchar las bolas y tomate tu té de hierbas recolectadas en el Cerro Champaquí bendecida por marcianos.
Escritora? Hola sí, estás leyendo un blog de una adolescente frustrada.
Artesana? Hago carteras, pero reniego del título de artesana. Todo bien con tu arte, pero hoy toda la pelotudez es arte. "Chap-arte" "Manose-arte" "Culi-arte"... y lo mío no es arte. Sé lo que es arte.
...Angustiada volví a mirar a Luz, que seguía ensimismada con la gigantografía, y a la recepcionista, que se hacía la que leía.
Volví a mirar "Ocupación"... y tracé una raya, derecha y concisa. No quería poner "desempleada".
Otro casillero rezaba: "Si estudia una carrera, especifique cual". Periodismo? o Licenciatura en Comunicación Social?. Tantas dudas me estaban provocando una úlcera y picazón en una teta. Puse Licenciatura, quería hacerme la importante, firmé la solicitud, pagué los veinticinco pesos de inscripción, manoteé a Luz y salimos afuera.
- Qué mal cojida esa mina! - me dijo.
- Si... qué preocupación.
- Tomá, completá el formulario con letra clara y prolija - me contestó de mal modo la recepcionista mal cojida.
Miré a Luz con sorpresa, sabiendo que seguramente pensaba lo mismo sobre la mujer del otro lado de mostrador.
Tomé la hoja con delicadeza y su lapicera y comencé a leer:
Nombre: ... Sin problemas.
Fecha de nacimiento: escribí clara y prolijamente la fecha entera con letras.
Domicilio: Lim... Ah, no, cierto. No me acostumbro todavía... Almirante...
Ciudad: Córd... NO! Lo mismo que arriba! Sos boluda?... Unquillo
Código Postal: Cagué fuego, nunca lo supe. (Igual para qué sirve? Si nadie me va a mandar una carta...)
Ocupación: AHÁ!!! ahí está mi verdadera preocupación, o Pre-Ocupación.
Tenía ganas de preguntarle a la mal cojida qué era yo. ¿Pero qué iba a saber ella? Miré a Luz pero estaba concentrada mirando una gigantografía detrás del mostrador... o al menos eso parecía.
En una milésima de segundo entré en la etapa más crítica y común adolescente: La duda sobre la identidad. Pero lo mío iba en serio. No la pelotudez del "qué soy yo? emo? flogger? gorreada? wachiturra?" sino de la verdadera (pre)ocupación.
Estudiante? No. En teoría no lo soy. No empecé la carrera... todavía. Así que a fines prácticos no soy estudiante. Nunca lo fui, nunca estudié. Me dedicaba en el secundario a planear concienzudamente la muerte de todas mis profesoras.
Actriz? Ojalá lo fuera, pero no lo soy. Norma Aleandro es actriz. Cecilia Roth es actriz. Yo soy de los bohemios aficionados al teatro que acuden semanalmente a una clase pedorra en los que un hippie cósmico que se hace llamar actor te hace cerrar los ojos, poner música afro y te dice: "estás en una burbuja... nadie te puede dañar". Dejame de hinchar las bolas y tomate tu té de hierbas recolectadas en el Cerro Champaquí bendecida por marcianos.
Escritora? Hola sí, estás leyendo un blog de una adolescente frustrada.
Artesana? Hago carteras, pero reniego del título de artesana. Todo bien con tu arte, pero hoy toda la pelotudez es arte. "Chap-arte" "Manose-arte" "Culi-arte"... y lo mío no es arte. Sé lo que es arte.
...Angustiada volví a mirar a Luz, que seguía ensimismada con la gigantografía, y a la recepcionista, que se hacía la que leía.
Volví a mirar "Ocupación"... y tracé una raya, derecha y concisa. No quería poner "desempleada".
Otro casillero rezaba: "Si estudia una carrera, especifique cual". Periodismo? o Licenciatura en Comunicación Social?. Tantas dudas me estaban provocando una úlcera y picazón en una teta. Puse Licenciatura, quería hacerme la importante, firmé la solicitud, pagué los veinticinco pesos de inscripción, manoteé a Luz y salimos afuera.
- Qué mal cojida esa mina! - me dijo.
- Si... qué preocupación.
11 de febrero de 2012
Histeria Unisex
el:
hola extraña...
ella:
hola extraño... qué extraño.
el:
como andas? no me contestaste los mensajes, estas enojada?
ella:
no, para nada. (debería?) me robaron el celular, estás mandando a un número fantasma, y lo está recibiendo un oscuro.
el:
siempre tan fachi vos :)
me gusta
ella:
jaja (debería responder algo?)
el:
no se
que pensas?
ella:
pienso que en cualquier instante esta conversación se va a desbordar hacia un límite que no quiero.
el:
que significa eso?
ella:
y si nos dejamos en paz? no se, es una buena opción.
el:
a que te referis con dejarnos en paz?
pendejadas de no hablarnos mas y hacer de cuenta que nunca te conoci? o verte y saludarte con un besito en la mejilla?
ella:
nos vamos entendiendo...
ponete las pilas para terminar de terminar todo, ya me perdiste hasta como pseudo amiga.
no te estoy diciendo no hablarnos más o ignorarnos, sino quedar como meros cuadraditos en el chat que ocupan lugar.
el:
estas dramatizando demasiado peque
ella:
querés perder el último casillero?.
el:
no.
amigos... sos muy buena amiga
ella:
menos mal que al menos no fracasé en eso.
amigos?
ok!
quiero pensar en otros chicos, salir con chicos, salidas, besos, y no tener la mitad+1 de mi cerebro pensando en mi pseudo amigo.
el:
no te lo estoy impidiendo
ella:
no?
el:
simplemente no se, me molesta que hagas eso que dijiste arriba...
no deberia sentirlo pero lo siento
me enamore?
ella:
solamente estoy tomando cierta posición y distancia.
andá sali y chapate a quien quieras, sin estar pensando en la molestia que te ocasiona que yo haga lo mismo.
el:
me está cansando esta conversacion
juguemos al doctor?
ella:
seamos amigos
me aburre esta relación del mensajito eterno y de la paja del chat. Ojo, no me aburro de vos.
sigamos en plan de pseudo amigos, contame cosas, y nos olvidemos que intentamos levantarnos mutuamente.
ya fue.
nos relajemos.
el:
podemos hacerlo?
lo de relajarnos?
ella:
yo sí.
el:
y si tratamos de levantarnos de nuevo?
ella:
ay no se... es que te odio tanto ya!
el:
pendeja que sos.
bueno, me voy a dormir
no tengo ganas que me boludeen a esta hora
ella:
no te boludeo, te deliro.
el:
entonces dejame en paz
ella:
ESO QUERÍA!
ESO BUSQUÉ EN VOS!
SENSATEZ!!!!!!!!!!
el:
me haces sentir mal
ella:
yo me puse mal un par de noches por vos, estamos a mano.
el:
perdoname, me voy chau
ella:
PARA! dejame desquitarme.
me lo inventé todo yo? todo esto paso en mi cabeza? decime, ahorrame la visita a la psicóloga.
el:
no, no te lo inventaste.
ella:
y me decías cosas lindas, no?
el:
te dije lo que sentía en el momento.
ella:
sos una minita histérica en el cuerpo de un hombre.
el:
y sos una minita histérica potenciada con tu inteligencia
ella:
bueno, te dejo volar entonces...
borrame si querés.
y, un poco enamorada, me despido.
el:
que hermosa sos!
no quiero que estés mal
ella:
borrame en 9... 8... 7...
el:
no, no te voy a borrar.
no te voy a hablar más si no es necesario
si queres borrame
estas?
ya empieza a correr el tiempo de no hablarme?
te fuiste?
bueno...
chau.
hola extraña...
ella:
hola extraño... qué extraño.
el:
como andas? no me contestaste los mensajes, estas enojada?
ella:
no, para nada. (debería?) me robaron el celular, estás mandando a un número fantasma, y lo está recibiendo un oscuro.
el:
siempre tan fachi vos :)
me gusta
ella:
jaja (debería responder algo?)
el:
no se
que pensas?
ella:
pienso que en cualquier instante esta conversación se va a desbordar hacia un límite que no quiero.
el:
que significa eso?
ella:
y si nos dejamos en paz? no se, es una buena opción.
el:
a que te referis con dejarnos en paz?
pendejadas de no hablarnos mas y hacer de cuenta que nunca te conoci? o verte y saludarte con un besito en la mejilla?
ella:
nos vamos entendiendo...
ponete las pilas para terminar de terminar todo, ya me perdiste hasta como pseudo amiga.
no te estoy diciendo no hablarnos más o ignorarnos, sino quedar como meros cuadraditos en el chat que ocupan lugar.
el:
estas dramatizando demasiado peque
ella:
querés perder el último casillero?.
el:
no.
amigos... sos muy buena amiga
ella:
menos mal que al menos no fracasé en eso.
amigos?
ok!
quiero pensar en otros chicos, salir con chicos, salidas, besos, y no tener la mitad+1 de mi cerebro pensando en mi pseudo amigo.
el:
no te lo estoy impidiendo
ella:
no?
el:
simplemente no se, me molesta que hagas eso que dijiste arriba...
no deberia sentirlo pero lo siento
me enamore?
ella:
solamente estoy tomando cierta posición y distancia.
andá sali y chapate a quien quieras, sin estar pensando en la molestia que te ocasiona que yo haga lo mismo.
el:
me está cansando esta conversacion
juguemos al doctor?
ella:
seamos amigos
me aburre esta relación del mensajito eterno y de la paja del chat. Ojo, no me aburro de vos.
sigamos en plan de pseudo amigos, contame cosas, y nos olvidemos que intentamos levantarnos mutuamente.
ya fue.
nos relajemos.
el:
podemos hacerlo?
lo de relajarnos?
ella:
yo sí.
el:
y si tratamos de levantarnos de nuevo?
ella:
ay no se... es que te odio tanto ya!
el:
pendeja que sos.
bueno, me voy a dormir
no tengo ganas que me boludeen a esta hora
ella:
no te boludeo, te deliro.
el:
entonces dejame en paz
ella:
ESO QUERÍA!
ESO BUSQUÉ EN VOS!
SENSATEZ!!!!!!!!!!
el:
me haces sentir mal
ella:
yo me puse mal un par de noches por vos, estamos a mano.
el:
perdoname, me voy chau
ella:
PARA! dejame desquitarme.
me lo inventé todo yo? todo esto paso en mi cabeza? decime, ahorrame la visita a la psicóloga.
el:
no, no te lo inventaste.
ella:
y me decías cosas lindas, no?
el:
te dije lo que sentía en el momento.
ella:
sos una minita histérica en el cuerpo de un hombre.
el:
y sos una minita histérica potenciada con tu inteligencia
ella:
bueno, te dejo volar entonces...
borrame si querés.
y, un poco enamorada, me despido.
el:
que hermosa sos!
no quiero que estés mal
ella:
borrame en 9... 8... 7...
el:
no, no te voy a borrar.
no te voy a hablar más si no es necesario
si queres borrame
estas?
ya empieza a correr el tiempo de no hablarme?
te fuiste?
bueno...
chau.
8 de febrero de 2012
Piropos 2.0
El Diego de mi Frida, la garrapata de mi perro, la lombriz de mi carnada, la lisiada de mi novela mexicana, el charco de mi tormenta, el crédito de mi celular, el queso de mis pastas, los dedos marcados de mis lentes, el corcho de mi sidra, las baquetas de mi batería, el veneno de mi Romeo, el baobab de mi Asteroide B 612, la antitetánica de mis cortaduras, los nervios de mi examen, el photoshop de mi Susana Giménez, el celular sin auriculares de mi negro, el fernet de mi coca, el caño de mi Zen, el polen de mi abeja, los gritos de mis yo afectados, las extensiones de mi Rapunzel, las cuerdas de mi guitarra, la planchita de mi pelo en la humedad, la fuerza sobrehumana de mi Chuck Norris, la Biblia de mi Flanders, el cucurucho de mi helado, la hamburguesa de mi McDonald’s, la bala de mi pistola, el animé de mi cosplay, la virginidad de mi Cate, la barrabrava de mi equipo, la manzana de mi Eva, la raqueta de mi tenis, las pancartas de mis manifestaciones, la cera para los bigotes de mi abuela, las siliconas de mi vedette, las coreografías de mi Glee, la flecha de mi arco, la tostada de mi desayuno, la boludez de mi Bieber, el pogo de mi rock, los ojos de mi Edipo y el suicidio de mi Yocasta, la Pritty de mi vino Arizu, la buena vibra de mi hippie, los escupitajos de mi recital punk, el saquito de mi té, las escaleras de mi BlackSheep, las ronchas de mi varicela, el rimel de mis pestañas, el aburrimiento de mi Unquillo, la tranquilidad de mi Cabalango, el movimiento de mi Córdoba.
El amor de mi vida, el sol de mis días nublados, el viento que peina mi pelo, el mejor amigo que podía pedir!
Dedicado a mi masme.
2 de enero de 2012
Hay amores...
El teléfono sonó a las cuatro de la mañana, despertándonos a todos. Ya sabíamos de dónde era el llamado, ya sabíamos qué iba a decir el interlocutor. Me senté en mi cama y miré la silueta de mi mamá. “Ya está” dije, suspiré y me recosté de nuevo, pero ya no podía dormir. Sin embargo, estaba sumida en una profunda e inexplicable paz.
Cuatro horas después, luego de desayunar, me arreglé sin ganas. Me calcé unas botas, un suéter negro (correspondiente al luto) y un abrigo largo de cuero también negro, pero guantes y boina de color blanco. El frío era insoportable, aunque hubiera sol. Era un día hermoso, cruel ironía.
Caminé en silencio hasta llegar a la casa velatoria, donde vislumbré a mis primos en la puerta. Los saludé con un abrazo, sin mencionar lo que había pasado. Y allí me quedé, casi todo el día afuera, soportando el frío, entrando de vez en cuando a saludar o reconfortar a algún familiar.
No sé cuánto tiempo había pasado, que decidí entrar y acercarme lentamente al lugar donde yacía mi adorado bisabuelo. Pero no me atreví a estar muy cerca. Me senté en una silla lo más cerca de él que pude, a unos cinco metros. Cerca mío había una diminuta anciana, con pelo lacio hasta los hombros y unos ojos de color azul profundo. Su cara denotaba la tristeza que muchos en la sala no demostraban. Yo nunca la había visto en mi vida, y me llamó la atención la lentitud con la que se acercaba a mi bisabuelo, con un ramo de flores en su mano. Decidí pararme y seguirla, casi a la misma velocidad que ella. Busqué con la mirada a mi abuelo, que hizo lo mismo. Los tres llegamos al cajón al mismo tiempo, yo con la mirada fija en ella, no me atrevía a mirarlo a él.
– Pobrecito – dijo, sin mirarnos a mi abuelo ni a mí. Su voz contenía el llanto.
– ¿Usted lo conocía a mi papá? – preguntó mi abuelo.
Ella sonrió y le tomó una mano a mi difunto Tata Piri. Depositó lentamente las flores a sus pies con la otra mano. Suspiró varias veces y una lágrima se le escapó. Tomó aire y dijo:
– Yo fui su primera novia. Él tenía once y yo diez. Nos escapábamos todos los días a vernos, cosas de chicos. Él ya trabajaba y era muy buen mozo, y siempre tocaba en la guitarra las canciones que a mí me gustaban… Mi papá cuando se enteró que yo tenía novio me dio una paliza que ni te cuento! Pero yo lo seguía viendo, y mi papá me seguía golpeando. A él también le pegaban, porque éramos muy chicos. Pero nos íbamos a casar. Íbamos de la mano a todos lados. Yo fui su primera novia…
– ¿Y qué pasó? – no pude evitar interrumpirla.
– Él se mudó, pero me seguía escribiendo cartas. Yo lo amaba mucho a Piri. Muchos años nos escribimos, hasta que en una carta él dijo que se había enamorado y que se iba a casar con una mujer un poco más grande que él… así que yo hice también mi vida, me casé y tuve hijos. Pero nunca me olvidé de mi primer novio… Y miralo pobrecito ahora, hace casi setenta años que no lo veía… Qué viejito se puso… Y nunca pude despedirme de él...
Miré a mi abuelo, y vi que estaba casi tan emocionado como yo. Él sonrió y le dio unas palmadas en la espalda. Ambos le dijimos que era una hermosa historia…
Salí nuevamente y me dirigí a una plaza. Allí me senté en una hamaca y lloré. Era una mezcla de tristeza, pero de emoción también. Ella no lo veía desde hacía setenta años, y no lo había olvidado. Vio en aquel difunto anciano al niño que la tomaba de la mano, que le cantaba sus canciones favoritas. Y aunque la haya conocido en ese momento, jamás olvidaré su cara, ni sus ojos, ni su historia.
Dedicado a mi Tata Piri, y a su primera novia (que nunca supe su nombre).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





