Rara vez tengo crédito, y tendrías que aprovechar cuando tengo… ¿A qué viene esto? A que cuando te mando un “Hola, como estás?” es para que me contestes. Sí, ya se que a veces vos tampoco tenés crédito, lo entiendo, pero ¿NUNCA podés contestar? Respondé con sinceridad… ¿NUNCA podés?
Si te mando un “Hola, como estás?” es para que respondas. Es porque me interesa saber qué es de tu puta vida. No, la verdad ¿a quién le miento?... Es para tener un mensaje tuyo en mi bandeja de entrada que al menos diga “bien”. CUATRO LETRAS. Cuatro. Cinco, cuando apretás Send. Cuatro letras, ¿cuesta mucho?
Y cuando no contestás es obvio que tengo que empezar a subir el tono de mis mensajes. La verdad, me chupa un huevo como estás. Es pura cortesía. Cuatro letras, tres más (mas un espacio) por si querés poner un “vos?”, pero es demasiado pedir. Y creo que, dado tu egocentrismo, si ponés un “vos?” me daría una embolia cerebral de la emoción.
Como dije, no me importa cómo estás. Si fuera por mi te mandaría un mensaje diciendo “Hola, me gustaría tener un mensaje tuyo, aunque sea vacío en mi bandeja de entrada”, pero sería terriblemente patético. Y la reglamentación social no me permite mandarte un mensaje (sobria) puteandote de la nada.
Así que te digo, muy sinceramente: