2 de noviembre de 2013

Barthes, te choreo!

ERRABUNDEO.
Aunque todo amor sea vivido como único y aunque el sujeto rechace la idea de repetirlo más tarde en otra parte, sorprende a veces en él una suerte de difusión del deseo amoroso; comprende entonces que está condenado a errar hasta la muerte, de amor en amor.

1. ¿Cómo terminar un amor?
-¿Cómo, entonces termina? En suma, nadie –salvo los otros- sabe nunca nada de eso; una especie de inocencia oculta el fin de esta cosa concebida, afirmada, vivida según la eternidad. Sea lo que fuere del objeto amado, que desaparezca o pase a la región Amistad, de todas maneras, no lo veo desvanecerse: el amor que ha terminado se aleja hacia otro mundo a la manera de un navío espacial que cese de parpadear: el ser amado resonaba como un clamor y helo aquí de golpe apagado (el otro no desaparece jamás cuándo y cómo se lo espera).
Este fenómeno resulta de una limitación del discurso amoroso: no puedo yo mismo(sujeto enamorado) construir hasta el fin mi historia de amor: no soy su poeta (el recitador) más que para el comienzo; el fin de esta historia, exactamente igual que mi propia muerte, pertenece a los otros; a ellos corresponde escribir la novela, relato exterior, mítico.

2. Actúo siempre
–Me obstino en actuar, por más que se me diga y sean cuales fueren mis propios desalientos-, como si el amor pudiera un día colmarme, como si el Soberano Bien fuera posible. De ahí esa curiosa dialéctica que hace suceder sin obstáculo el amor absoluto al amor absoluto, como si, a través del amor, accediera yo a otra lógica (donde el absoluto no estuviera obligado a ser único), a otro tiempo (de amor en amor, vivo instantes verticales), a otra música (ese sonido, sin memoria, separado de toda construcción, olvidado de lo que le precede y le sigue, ese sonido es en sí mismo musical).
Busco, comienzo, pruebo, voy más lejos, corro, pero nunca sé que termino: del Ave Fénix no se dice que muere sino solamente que renace (¿Puedo, pues, renacer sin morir?)

Roland Barthes.

25 de octubre de 2013

Garcilaso, te choreo!

SONETO V 

Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.


Garcilaso de la Vega.

8 de julio de 2013

Estado onírico.


Cuando te estirás hacés como un gatito.

Qué lindo que es soñar !

ADVERTENCIA: CONTENIDO CURSI.

Me gusta Kevin Johansen, pero cuando escucho ese tema que dice "Qué lindo que es soñar, soñar no cuesta nada", debo admitir que me saca de quicio.
Hoy tuve un sueño muy lindo. Y me desperté pensando en que si realmente esa canción era una pedorrada.

Creo que el sueño más antiguo que todavía recuerdo, fue haber soñado que viajaba a Disney. Tenía cinco años cuando soñé eso, y todavía me acuerdo fragmentos de esas imágenes vívidas y coloridas.
Hace unos años soñé que volaba en una escoba sobre la terraza de mi casa practicando para mi primer partido de Quidditch. (varias veces soñé que volaba en escoba).
Una pesadilla que me traumó fue haber soñado que estaba rodeada con niños quemados, que me pedían ayuda y no podía hacer nada por ellos. Cuando los miraba bien, esos niños eran yo de chiquita.
El año pasado me perseguía la policía en un sueño y yo volaba, volaba, volaba...

Hoy soñé que iba a tomar el té con mi mamá y con Dany. Guau, me desperté sensible. Melancólica.

Es curioso lo que crea la mente de forma involuntaria, ¿no?, es como una especie de espejo que refleja los más profundos y desesperados deseos de nuestro corazón.

Qué pedorrada lo que voy a decir, pero qué lindo que es soñar.

15 de mayo de 2013

Mensajero del infinito

Tenía miedo de no verte nunca más.
Tengo miedo de no acordarme de más.

Te llevo a todos lados conmigo.

¿Ojos azules o celestes?
Tengo miedo de no acordarme de más.

Sueños borrosos. No oigo tu voz.
Tengo miedo de no acordarme de más.

Te llevo a todos lados conmigo.

Las canciones me siguen hablando de vos.
Tengo miedo de no acordarme de más.

Te quiero contar un montón de cosas.
Tenía miedo de no verte nunca más.

Y sueño con encontrarte alguna vez.
Te llevo a todos lados conmigo.

Un año ya! Qué horrible momento cuando lo supe.
Pensé que eras invencible.

Tenía miedo de no verte nunca más.
Te llevo a todos lados conmigo.
Tengo miedo de no acordarme de más.
Te quiero.
Te extraño.
Pensé que eras invencible.